7.12.09

“tres movimientos para un solo gesto”

rodrigo me invitó a visitar su último proyecto curatorial, tres movimientos para un solo gesto, que se llevó a cabo la semana pasada en la ciudad chilena de la serena. el proyecto, en líneas muy generales, estaba dividido en tres movimientos: una exposición de dibujos, un ciclo de conferencias (en las que participaron directores de diferentes espacios alternativos de exhibición) y una serie de intervenciones en el espacio público. en cuanto al gesto, se trataba básicamente de la descentralización.


rodrigo vergara en conversación con un grupo de la tercera edad explicando la exposición de dibujos "666". a su lado raúl martínez, quien trasladaba al grupo a bordo de su "artbus"

a diferencia de los focos internacionales de producción contemporánea, el arte chileno que allí pude ver, logra mucho con muy poco. antes, esta idea la asociaba a la precariedad, pero lo cierto es que las estrategias que utilizan los artistas y aquellos que dirigen espacios alternativos, son maneras de hacer sofisticadamente inteligentes. la precariedad es utilizada como elemento de trabajo en un sentido claramente mas formal que conceptual. dos cuestiones muy distintas.
trabajos todos con un fuerte acento en las cuestiones locales y en la interacción con el público. existe un interés concreto por desarrollar “nuevas audiencias”. los espacios alternativos no miden la calidad de esa audiencia por el número de asistentes, sino mas bien, por la capacidad de que sus acciones tengan un impacto real en la comunidad donde se encuentran ubicados. este impacto no puede ser entendido como una imposición o una labor redentora, sino que se trata mas bien, de procesos de intercambio y colaboración. el “puente“ es el arte contemporáneo, por lo tanto existe un particular interés también por conocer y participar de la situación internacional de este tipo de producción. trabajar con lo local pero no ajenos a lo global, pareciera ser lo correcto, aquí, donde las audiencias y el mercado no funcionan de forma espectacular.


instalación del espacio de residencias "La Curandera" dirigido por el artista visual y chef Adolfo Torres ubicado en Bahía Inglesa, al norte de Chile.

Proyectos editoriales varios: Animita, Revista Plus, Galería Metropolitana.

en este camino, es interesante observar como involucran a los vecinos para que participen no solo de las inauguraciones sino también de los procesos de creación. vincularse con todos los agentes de su contexto con el fin de poder realizar alianzas estratégicas con todos ellos, desde agrupaciones sociales, juntas vecinales, locales comerciales e instituciones, incluso privados. destaco el hecho de que estos espacios alternativos para el arte son dirigidos por agentes pensantes a la vez que críticos, cuestión que permite a estos espacios terminar siendo también, generadores de discurso y de circuito. se crean en base a un gesto en si mismo, mas que lugar comercial. además buscan exponer a artistas reflexivos, que sean capaces de involucrarse con el contexto geográfico y social. es claro como estos personajes se alejan de la idea del cubo blanco, del rol clásico del galerista y la relación jerarquizada con el artista.


luis alarcón y ana maría saavedra directores de "galería metropolitana", santiago de chile, adolfo torres y carlos valle, director del proyecto editorial "animita".

en el caso de las piezas de los artistas convocados para esta muestra, ocurre algo similar. al tratarse de intervenciones en espacio público, el tema de la audiencia, no era menor. lamentablemente la nefasta organización y difusión por parte de la productoras locales repercutió directamente en el número de asistentes. aún así, se lograron crear instancias interesantes de intercambio con determinados grupos de visitantes; gente de la tercera edad, pescadores, mujeres agredidas. de lo poco, bueno. calidad v/s cantidad, algo que el arte de hoy digiere con dificultad.
las intervenciones, debido a que estaban distribuidas en un amplio sector y formalmente eran bastante sutiles, no poseían rápida visibilidad, por lo tanto era divertido observar como los viandantes se enfrentaban a ellas al encontrarlas en su camino y como otros, ni se enteraban. descentralizar el arte contemporáneo y llevarlo a un público que no tiene costumbre, o a lugares que históricamente no le pertenecen, es un gesto que conlleva riesgos pero que no deja de producir ciertos momentos de brillantez. vuelvo a insistir en la idea del menos es más.


nicolás grum, en pleno montaje de sus intervenciones

instalación sonora, de mi gran amigo y gran artista, pablo mellado


reunión-almuerzo, proyecto de arturo duclós
para entender el arte chileno contemporáneo hay que vivirlo, ya que los procesos de creación son más profundos y más sociales, y esto resulta ser, un tanto complejo. una mirada euro centrista por ejemplo, difícilmente podrá traspasar el umbral de lo “pintoresco” sin un conocimiento específico del contexto donde se está desarrollando. quizás, queda en manos de todos los agentes que participan del arte contemporáneo chileno trabajar en una difusión real de estos contextos de creación y fomentar el nacimiento de redes que favorezcan un intercambio bastante más profundo que el que la imagen fotográfica o el correo electrónico permita.

a modo de resumen: la exposición de dibujo, curada por rodrigo vergara y titulada "666", donde 6 artistas visuales: (josé pablo díaz, carlos carvajal, diego hernández, cesar gabler, alonso duarte y maría gabler) que utilizan el dibujo como una disciplina medular, mostraron 6 dibujos cada uno abordando la relación entre religión y arquitectura. la tensión del tema aparece dado que, el año 2000, el gobierno regional inauguró una monumental cruz católica en la cumbre más alta de la ciudad de coquimbo y que, dos años más tarde, se inauguró una mezquita en el cerro más alto de la ciudad, provocando una tensión conceptual en torno al poder. la serie de conferencias sobre la descentralización, creación y gestión de nuevos espacios para el arte contemporáneo donde los proyectos convocados fueron: la galería metropolitana (ana maría saavedra y luis alarcón), proyecto animita (carlos valle), la curandera (adolfo torres), CEDOC (isabel garcía). las intervenciones en espacios públicos fueron de: raúl martínez, con su “artbus”, donde llevaba a personas de distintos grupos y organizaciones sociales de la zona, por las obras desplegadas entre todos los puntos, recorrido en el que se mostraba una selección de video arte internacional (con videos de carlos amorales, alicia framis, ruth gómez, aníbal lópez A-1 53167, yoshua okón, reiningungsgesellschaft, santiago sierra, nedko solakov, entre otros). isabel garcía desplazó a la playa de peñuelas un “pedazo” del centro de documentación que dirige (CEDOC); una campaña callejera en base a panfletos y afiches de nicolás grum; una instalación sonora en un poste de luz de pablo mellado; una reunión-almuerzo en una caleta pequeña organizada por arturo duclós; una especie de patio de honores, como resultado de una investigación que hizo manuela viera-gallo con una casa de acogida a mujeres agredidas; un escaparate de una conocida multitienda con videos de juan céspedes; y 5 paletas publicitarias emplazadas en una avenida con fotografías de rodrigo pereda.


juan céspedes, diego hernández y manuela viera-gallo en un momento de la reunión-almuerzo de arturo duclós.

pablo mellado y josé pablo díaz en otro momento de la reunión-almuerzo de arturo duclós.